Cómo sacar provecho al RGPD en Email Marketing

El viernes 25 de mayo, se puso en funcionamiento el famoso nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Desde Digital Response queremos aportar nuestro punto de vista como especialistas en Email Marketing mostrando cómo podemos aprovechar a nuestro favor esta nueva política.

Antes de ver cómo podemos hacerlo, recordemos qué es el RGPD, cuál es su objetivo y cómo afecta al email marketing.

¿Qué es y en qué consiste el RGPD?

Bien, antes de entrar en materia, definamos un poco qué es y en qué consiste el famoso nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Como muchos sabréis, se trata de la nueva actualización del reglamento de protección de datos que ha hecho la Unión Europea y que afecta a entidades de todo tipo: pymes, multinacionales, autoridades públicas, etc.

¿Cuál es su objetivo?

Como bien indica su nombre su principal objetivo es proteger los derechos del usuario. ¿Cómo? En el caso del email marketing de las siguientes maneras:
  • Asegurándose de que el proceso de registro o captación de los usuarios es óptimo y claro
  • Asegurándose de que el suscriptor realmente quiere recibir las comunicaciones de “X” empresa o marca
  • Obligando a que los usuarios de una base de datos puedan darse de baja en cualquier momento
  • Unificando las leyes entre los países de la Unión Europea, ya que en algunos países el marco legal era mucho más restrictivo que en otros.

¿Cómo afecta al email marketing y a mi empresa?

Esta es la pregunta que todos nos hemos planteado desde que sabemos que se implantará esta nueva normativa y que por tanto, su incumplimiento acarrearía multas estelares. Pero vamos a lo realmente importante: ¿estará mi empresa incumpliendo la RGPD? ¡Respira y vamos a verlo!

 

 

Bien, de forma sencilla y a grandes rasgos, lo que nos dice la normativa es que la base de datos de cualquier entidad tiene que estar de acuerdo con recibir comunicaciones de esta y cumplir con los objetivos que hemos comentado anteriormente. Y aquí es donde viene la pregunta estrella: ¿lo que hacías en un pasado cumple esta nueva normativa?

 

Si la respuesta es “SÍ” y históricamente habéis hecho las cosas bien: habéis hecho el opt-in correctamente, los suscriptores se han podido dar de baja sin problema, etc; estáis cumpliendo lo que dice la nueva normativa.

 

Sin embargo, si la respuesta es “NO” y históricamente habéis hecho captación un poco dudosa, sí que estaríais fuera de la nueva normativa y sería más que recomendable enviar un email y preguntar al usuario si quiere seguir recibiendo vuestras comunicaciones y cómo vamos a utilizar sus datos a partir de ahora.

 

Y ahora veamos cómo podemos sacarle provecho y girar la situación a nuestro favor.
Cuando se supo sobre esta nueva actualización del reglamento,  se expandió una sensación de histeria colectiva general. Sin embargo, lo que a priori parece ser un “ponernos las cosas difíciles”, le puede venir muy bien a nuestro email marketing.

 

Mejora la tasa de apertura, la tasa de rebote y las bajas

Si en tu base de datos prescindes de aquellos usuarios que no quieren recibir tus emails, automáticamente la calidad de esta mejorará. Piensa que son usuarios que no están interesados en los contenidos de tus emails y seguramente ya habrás invertido tiempo y esfuerzos en realizar acciones de reactivación para convertirlos en usuarios activos. Limpia tu base de datos sin miedo y obtendrás una mejor reputación como remitente. Lo que se traduce como una clara mejora de las aperturas, la tasa de rebotes y la disminución de futuras bajas.

Saca partido al doble opt-in y apuesta por el registro progresivo

Con el doble opt-in el usuario tendrá que confirmar que realmente quiere suscribirse a tu newsletter. El proceso funciona de la siguiente manera: el usuario primero deberá  registrarse en la web y después recibirá un email en el que deberá confirmar su suscripción. Nosotros te animamos a utilizar el registro progresivo que consiste en proponer al usuario un proceso de registro en fases. En la primera, le solicitaremos tan solo el opt-in (escasa fricción, ratio registros/visitas elevada). Una vez hecho el opt-in el usuario entrará en la segunda fase, en la que le solicitaremos que “enriquezca” su perfil con más información. De esta manera no se penaliza el obtener el mayor número de registros posibles y se aprovecha la inercia del momento para obtener información relevante del usuario.

Implementa un email donde el usuario pueda decidir si quiere darse de baja

Como todos sabemos, el usuario debe poder darse de baja fácilmente y cuando quiera. Una buena idea sería incluir esta opción en un email original y que ofrezca al usuario otras posibilidades. Aquí podéis ver dos ejemplos. El primero, es claro y directo. Simplemente pide al suscriptor que confirme o no si quiere seguir recibiendo comunicaciones de la marca. El segundo es más original, completo y ofrece 3 posibilidades al usuario.

  • Un descuento atractivo para incitarle a continuar registrado y activo
  • Cambiar sus preferencias para recibir contenidos de su interés
  • Darse de baja definitivamente

Debemos recordar que un email de reactivación o de despedida puede ser la última oportunidad de contacto con el usuario y debemos aprovecharla.

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